DECLARACIÓN
DE ARQUITECTO
No creo en la arquitectura como un medio de auto-expresión. Por el contrario, estoy convencida de que, al tener la capacidad de transformar las necesidades humanas en espacio físico tangible, el arquitecto tiene la enorme responsabilidad de responder apropiadamente a ellas.
La buena arquitectura debe tener en cuenta el complejo entramado de relaciones que se generan entre diferentes parámetros condicionantes. No creo que el arquitecto se enfrente, como un escritor o un artista, a trabajar sobre una hoja en blanco.
Condicionante 1: componentes geográficos y climáticos (ambientales)
El análisis de las condiciones geográficas y climáticas
Condicionante 2: las personas
Creo firmemente que la buena arquitectura va más allá del entendimiento y la conformación de las formas físicas; la buena arquitectura debe relacionarse con las personas; debe estar hecha para ellas; debe nacer del entendimiento de sus necesidades.
El trabajo del arquitecto es traducir esas necesidades y deseos en espacios habitables. Es el análisis de las variadas y complejas interacciones humanas lo que, finalmente, define la forma arquitectónica; somos las personas las que le damos uso y por ende, un propósito, a un espacio.
Condicionante 3: los materiales
Condicionante 4: la economía
Al final, los usuarios son los que le dan un sentido y un propósito a las formas y los espacios arquitectónicos.
Cualquier proyecto arquitectónico impacta directamente a la sociedad. La buena arquitectura debe educar y proveer ambientes justos; debe
La arquitectura puede transformar sociedades.
Las ciudades no van a desaparecer; por eso hay que transformarlas
